Eran cerca de las 2:30 de la madrugada, estaba por terminar la tarea de teoría del desarrollo. Me enfrentaba a uno de esos típicos momentos e que continuas por inercia, los ojos se te cierran de a poco y tu mente está en cualquier otro lugar menos donde la necesitas.
Comenzé a hacer zapping por la radio en busca de alguna canción que me hiciera volver a mis deberes. Necesitaba concentrarme y pronto. Llego a la 97.7 y suena Justin Timberlake!!!, el otrora N' Sync (grupo que por cierto, nunca fue de mi agrado). La canción Sexy Back es un constante vaivén entre melodías bailables que claramente me incitan a bailar y una letra... afrodisíaca que propicia el que cierre los ojos y piense... en otro tipo de cosas.
Que verguenza confesar que escuché una canción de Justin y encendió mis motores y es que la combinación entre prosa cachonda y música pegajosa provoca en mí una activación del sistema simpático. De pronto me sentía con energía, en menos de 15 minutos acabé mi trabajo.
Thank you justin, you've turned me on.
Comenzé a hacer zapping por la radio en busca de alguna canción que me hiciera volver a mis deberes. Necesitaba concentrarme y pronto. Llego a la 97.7 y suena Justin Timberlake!!!, el otrora N' Sync (grupo que por cierto, nunca fue de mi agrado). La canción Sexy Back es un constante vaivén entre melodías bailables que claramente me incitan a bailar y una letra... afrodisíaca que propicia el que cierre los ojos y piense... en otro tipo de cosas.
Que verguenza confesar que escuché una canción de Justin y encendió mis motores y es que la combinación entre prosa cachonda y música pegajosa provoca en mí una activación del sistema simpático. De pronto me sentía con energía, en menos de 15 minutos acabé mi trabajo.
Thank you justin, you've turned me on.